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Tratamiento de agua

La calidad de las aguas y de los recursos hídricos es cada vez de mayor importancia en un entorno en el que estos escasean y donde la normativa es más restrictiva. Es por ello que el tratamiento de las aguas en estaciones de potabilización (ETAP), en desalación (EDAM), así como el tratamiento de aguas residuales industriales o urbanas (EDAR) resulte de vital importancia. 

Messer, consciente de ello, ha desarrollado procesos respetuosos con el medio ambiente a fin de mejorar la calidad de las aguas.

 

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Al utilizar aguas subterráneas, es posible que éstas tengan elevadas concentraciones de Fe, Mn y NH4+. Estos compuestos deben eliminarse antes de introducir el agua a la red de abastecimiento. Messer ofrece su proceso Oxysolv® que utiliza oxígeno puro para oxidar dichos compuestos, demorando el aumento de presión en filtros y eliminando el carácter de aguas blancas que sucede si se utiliza aire.

Las aguas procedentes de embalses o pozos situados en regiones ricas en granito, sílice o basalto, y de la desalación (ósmosis inversa) poseen una reducida alcalinidad, son blandas y corrosivas. Mediante el dióxido de carbono se logra un equilibrio y una alta calidad del agua. El endurecimiento evita la corrosión en la red de distribución y en las tuberías del consumidor. 

La oxidación con ozono (O3), agente fuertemente oxidante mejora la calidad del agua en múltiples aspectos y es respetuoso con el medio ambiente:

  • El ozono se utiliza, con frecuencia en combinación con luz UV, para la desinfección del agua.
  • Inhibe el crecimiento de las algas e impide la formación de lodos biológicos en las superficies.
  • Oxida productos orgánicos que se degradan muy difícilmente, mejorando el color, la claridad, el olor y el sabor del agua.
  • El ozono mejora la floculación.

El empleo del dióxido de carbono (CO2), para reducir y controlar el pH en el tratamiento de aguas residuales alcalinas, es una alternativa respetuosa con el medio ambiente. La ventaja de la aplicación de CO2, comparado con el uso de ácidos sulfúrico o clorhídrico, es que se trata de un ácido débil que evita el riesgo de sobreacidificación que garantiza un almacenamiento y una manipulación más segura, evita corrosiones en los equipos y el aumento del contenido salino de las aguas.

La introducción de oxígeno en el proceso de las estaciones de tratamiento de aguas sobrecargadas permite aumentar significativamente la capacidad de depuración biológica y la eliminación de olores desagradables. Es especialmente recomendable en caso de picos de carga donde el oxígeno es una alternativa a la limpieza mecánica de la instalación, sin necesidad de inversión.

El transporte de aguas residuales por canalizaciones a menudo cuenta con elevados tiempos de residencia que, junto a la carencia de oxígeno, provocan la formación de ácido sulfhídrico que daña las canalizaciones y genera peligrosas emisiones. Para ello ofrece Messer su proceso Oxiduct® que aplica oxígeno para la oxidación de los sulfuros y la reducción de la actividad de las bacterias sulfato-reductoras. 

Aguas contaminadas con productos orgánicos tóxicos y difícilmente biodegradables requieren una oxidación avanzada. Debido a la reactividad y el poder de oxidación del ozono con un gran número de compuestos, las aplicaciones del ozono incluyen el tratamiento de lixiviados de vertederos, la eliminación de metales, la decoloración de efluentes residuales, y la oxidación de pesticidas.

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Aplicaciones por gas:

 

Dióxido de carbono Ozono Oxígeno
Remineralización de aguas blandas Potabilización Oxidaciones de Fe, Mn, NH4+
Control de PH Desinfección Tratamiento de aguas residuales
  Reducción de fango y sólidos Eliminación olores de aguas residuales
    Eliminación de ácido sulfhídrico