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Duro, helado y con mucha presión - limpieza con hielo seco

El chorreado con hielo seco es un proceso relativamente nuevo que elimina los residuos de suciedad más persistentes de manera suave y protectora con el medio ambiente. Este sistema ofrece velocidad, flexibilidad y movilidad durante el uso, y representa una alternativa más barata que otros procesos de limpieza. Además, tiene muchas más ventajas para los usuarios.

Sulzbach / Frankfurt, 03.07.2007

El chorreado con hielo seco ha reemplazado otros procesos de limpieza en muchos sectores industriales. Por ejemplo, se usa para limpiar máquinas de imprenta, motores, fachadas y moldes en la industria del plástico y de la goma. “El dióxido de carbono en estado sólido es apropiado para eliminar barnices, pinturas, aceites, hollín, residuos de plástico y otros residuos persistentes”, según explica Thomas Böckler, director de tecnologías para la industria de Messer, y persona de contacto en temas relacionadas con el chorreado con hielo seco.

El chorreado con hielo seco se puede comparar con el chorreado con arena, sólo que es mucho más suave. Los granos de hielo seco son pequeños, sólidos y fríos. Cuando estos pelets impactan con presión contra la superficie contaminada, la suciedad se contrae por el frío, se libera de la superficie y se elimina por la presión del aire y los pelets mismos. Los pelets tienen forma de varilla con un diámetro de unos tres milímetros y un centímetro de longitud.

Se disuelve de manera efectiva en el aire

El principio del proceso de chorreado es hacer quebradiza la suciedad transfiriendo la energía fría que contienen los pelets de hielo seco, y después romperla y eliminarla bajo presión. Además de la cantidad de pelets, los factores cruciales para el proceso de limpieza incluyen las propiedades del material del objeto a limpiar, como la temperatura inicial, la conductividad termal y el tipo y grosor de la suciedad. Se pueden conseguir resultados óptimos ajustando la cantidad de pelets y la presión de aceleración según las condiciones de limpieza.

La ventaja del hielo seco como medio explosivo es que los pelets fríos, que tienen una temperatura de -79 ºC,  se transforman en dióxido de carbono durante la aplicación y se disuelven de manera efectiva en el aire. Como resultado no es necesario eliminar la arena y el agua contaminada. Lo único que hay que hacer después del chorreado es eliminar la suciedad.

Perfecto para diferentes áreas

Este proceso limpia monitores, dejándolos libres de residuos, y elimina aceites y grasas de los instrumentos indicadores sin dañar sus mecanismos sensibles. Los residuos causados por robots de soldar son fáciles de eliminar ya que para ello sólo es necesaria una pequeña cantidad de energía cinética. Para la limpieza de platinas, máquinas de imprenta o moldes de fundición, se usa un molinillo que tritura los pelets hasta que formen granos del tamaño de los del azúcar. Las partículas cristalinas aceleran el enfriamiento del material base e incrementan el índice de eliminación sin corroer la superficie.

El chorreado con hielo seco es una alternativa para casos donde se deben eliminar sustancias  tóxicas, ya que los contaminantes no se mezclan con otras sustancias, haciendo la eliminación mucho más fácil. “Si la superficie a limpiar no se debe dañar, las partes más sensibles no podrán desmontarse o se deberá cumplir con la normativa medioambiental, entonces el chorreado con hielo seco es el método ideal”, explica Thomas Böckler. “Para las aplicaciones que requieren un chorreado abrasivo, o si el material básico y la capa a eliminar han empezado a formar una reacción química, se consiguen mejores resultados con chorreado de arena o perlas de vidrio”, comenta el experto en hielo seco.

De CO2 a hielo seco

Los diferentes estados físicos de las sustancias (sólido, líquido y gaseoso), son particularmente bien conocidos respecto al agua: hielo, agua líquida y vapor de agua. El dióxido de carbono también presenta estos estados. El dióxido de carbono en estado gaseoso se extrae de fuentes subterráneas o se recupera como residuo de una serie de procesos industriales. Esto significa que el CO2 que se usa para el chorreado con hielo seco no produce un incremento de emisiones de CO2 en la atmósfera. Para transformar el CO2 en sólido, es decir para cambiar su estado físico, primero se debe licuar bajo presión. Se produce entonces nieve de hielo seco por expansión súbita. La nieve se prensa en bloques o pelets, estas últimas mediante el uso de chapas perforadas.

El éxito depende también de la presión

La efectividad del chorreado con hielo seco depende de la cantidad de energía frigorífica y cinética. Para eliminar fuentes contaminaciones, se necesitan normalmente una boquilla óptima y una presión de aire de más de 10 bares. La boquilla y el tubo de chorro de la pistola se adaptan a las condiciones del aire comprimido. “Los expertos de Messer comprueban todos los parámetros en situ y los ajustan para conseguir un resultado de limpieza óptimo y eficiente,” dice Thomas Böckler, al describir el servicio que Messer proporciona a sus clientes.