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Dióxido de carbono – un gas que también puede ayudar al medio ambiente

El CO2 ayuda a campos petrolíferos “moribundos”, suministra agua pura e incluso puede ser reciclado.

Sulzbach / Frankfurt, 22.02.2007 

El dióxido de carbono (CO2), una de las causas principales del cambio climático, puede llegar a ser una revelación en relación al uso eficiente de recursos. La razón de este sorprendente desarrollo es la posibilidad de utilizar los campos petrolíferos de manera más eficiente y al máximo rendimiento con dióxido de carbono. Messer ya ayudó en 2004 a la producción de petróleo. El proyecto piloto EOR (Recuperación Mejorada del Petróleo) se llevó a cabo junto con la empresa croata INA Naftaplin. El dióxido de carbono ayuda también a conservar el medio ambiente en otras áreas.

No es nada nuevo que los recursos naturales de los combustibles fósiles, como el petróleo o el gas natural, son limitados. Se puede llegar a la escasez en este mismo siglo si la demanda sigue aumentando según el ratio actual. Sin embargo, hace ya muchos años, expertos en pozos de petróleo  descubrieron que al introducir CO2 en un campo petrolífero cerrado ayuda a extraer más petróleo a la superficie. En 2004,  Messer probó con éxito la extracción de petróleo con dióxido de carbono en Croacia por primera vez en Europa del Este.

Obtención de dióxido de carbono mediante procesos químicos y su reutilización

El objetivo era comprobar el efecto de introducir CO2 en un campo petrolífero existente. Para los dos primeros tests, se entregaron dos envíos de 16.000 toneladas cada uno de dióxido de carbono líquido, en el lugar de perforación del cliente en Ivanicgrad. Allí se almacenaron en tanques apropiados y se bombearon dentro de la tierra a una presión de 100 bar aproximadamente. Los resultados de las dos primeras pruebas fueron convincentes: INA Naftaplin decidió prescindir de los 3 tests restantes y empezó el proyecto a gran escala.

La cantidad extra de petróleo que puede extraerse con este método es enorme: muchas veces representa del 10 al 15 % de la reserva de petróleo. Esto puede prolongar la producción económica de petróleo durante muchos años, como se pudo comprobar en Croacia. Un estudio elaborado para Messer indica un potencial de 1.300 millones de barriles de producción adicional gracias a la tecnología del CO2 sólo en el continente europeo. Esto es suficiente para el suministro completo a Alemania durante un año. Otro beneficio es que el CO2 inyectado permanece en el campo petrolífero y no vuelve al medio ambiente. De media por cada barril de petróleo producido adicionalmente, se almacena una tercera parte de una tonelada de dióxido de carbono. ¡Doble beneficio para el medio ambiente!

Además del éxito económico y la importante contribución contra el calentamiento global, el proyecto presentó otro efecto positivo: Permitió subrayar la actitud progresista y fuerte de la economía croata, lo que nos muestra la manera de Croacia para convertirse en un miembro de la U.E.

Protección del medio ambiente mediante múltiple uso del dióxido de carbono

Para Messer, el uso del dióxido de carbono para la producción de petróleo es una de las muchas aplicaciones respetuosas con el medio ambiente para el gas conocido como el “asesino del clima”. Parte de la competencia de Messer es desarrollar nuevas soluciones o mejorar las existentes, para así aliviar el abuso al medio ambiente. Esto implica reutilizar, es decir reciclar, el dióxido de carbono que se forma como producto residual en procesos industriales. Al contrario que el ácido carbónico de alta pureza para la industria alimenticia, que se origina en pozos subterráneos. En la industria alimenticia, el gas criogénico se usa generalmente para enfriar o congelar, o como ácido carbónico. En la industria de fabricación, en muchos casos el chorreado con hielo seco ha sustituido otros procedimientos de chorreado. Los pelets de hielo seco son pequeños, sólidos y fríos. Si se disparan  bajo presión s una superficie sucia, la suciedad se contrae y se separa de la superficie por si sola, eliminándose por la presión del aire y los pelets mismos. El resultado es suciedad pura, y no es necesario eliminar arena o agua residual. En las plantas de purificación de agua y en instalaciones de tratamiento de aguas, la adición de CO2 asegura un valor pH controlado, lo que supone que ya no se necesitarán agentes químicos o ácidos minerales agresivos en grandes cantidades. El dióxido de carbono es realmente polifacético.