Refrigeración de Hormigón fresco
Al fraguarse el hormigón libera una considerable cantidad de calor. Dependiendo de la temperatura del hormigón no fraguado (energía de activación de la reacción exotérmica), puede desarrollarse poco o mucho calor en las primeras 48 horas. Una temperatura demasiada alta conlleva un peligro para muchos edificios y componentes, por lo que su funcionalidad puede verse mermada por grietas producidas por tensiones térmicas durante el proceso de fraguado. Durante el proceso de fabricación, la temperatura del hormigón no fraguado debe ajustarse a una temperatura óptima. En invierno se realiza mediante calentamiento de las materias primas. Sin embargo, en verano, se debe aplicar un procedimiento de refrigeración para limitar la temperatura del hormigón no fraguado. Las directrices específicas y los reglamentos técnicos de dichos procedimientos hacen que se mantengan las temperaturas requeridas del hormigón no fraguado.
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Elección del proceso:
Desde hace muchos años, Messer viene ensayando diversos procedimientos para influir en la temperatura máxima del hormigón no fraguado y aplicándolo en la práctica. Con el fin de encontrar el proceso que mejor se adapte a sus necesidades, los expertos de Messer llevarán a cabo un amplio análisis de sus instalaciones, composición o receta del hormigón y requisitos de temperatura máxima admitida, evaluando sin ningún tipo de compromiso la mejor opción posible. ¡No dude en contactar con nosotros!
