
Mejora de la eficiencia del proceso CLAUS
En las refinerías se desulfuran los combustibles líquidos por medio de un hidrodesulfurizador. El proceso Claus convierte el ácido sulfhídrico en azufre elemental. Si en este proceso se sustituye el aire necesario para la combustión parcial o totalmente por oxígeno, se podrá aumentar el rendimiento considerablemente. Este procedimiento requiere pocos gastos de inversión y garantiza elevadas capacidades y un modo de operación flexible.
Los procesos conocidos hasta ahora para el enriquecimiento con oxígeno y el de oxígeno puro están limitados en cuanto al aumento de su capacidad y debido al coste de la rectificación de instalaciones existentes o nuevas instalaciones requeridas.
Recuperación de ácido sulfúrico usado por cracking térmico
La recuperación del ácido sulfúrico residual es una contribución importante para el medio ambiente. Los ácidos desechados que contienen sulfatos metálicos se reciclan por evaporación y filtración. Los ácidos con una alta carga orgánica se pueden volver a utilizar si las impurezas pueden evaporarse con agua o destruir mediante oxidación. Los ácidos desechados con un alto contenido de impurezas orgánicas no volátiles sólo pueden procesarse a través de un craqueo térmico.
Los gastos de una planta de craqueo térmico para ácido sulfúrico se determinan a través del caudal de gas de proceso así como su concentración de dióxido de azufre. Utilizando el oxígeno como medio de oxidación, el nitrógeno contenido en el aire es sustituido por gas de proceso que contiene dióxido de azufre. Con ello aumenta la producción de ácido sulfúrico considerablemente y se diminuyen los costes de operación y energía del mismo modo.
Messer ha desarrollado, junto con empresas de craqueo de ácido sulfúrico residual, un proceso seguro que permiten introducir oxígeno en los distintos reactores de craqueo según las condiciones de producción.