
El monóxido de carbono es un importante producto intermedio en la industria química.
Existen dos técnicas principales para producir monóxido de carbono:
Conversión exotérmica de un medio, que contiene carbón utilizando oxígeno, llámese Oxidación Parcial (POx)
Conversión catalítica de hidrocarburos ligeros con vapor:
llámese: Reformer con Vapor (SM) o, en el caso más simple, Reformer de Metano con Vapor (SMR).
El monóxido de carbono se emplea en diferentes grados de pureza y en una amplia gama de procesos. En calidad industrial, se emplea para la producción de fosgeno y ácido acético. En su forma más pura (grado 5.0), se emplea como gas de calibración, y la fabricación de diamantes sintéticos.
Messer ofrece monóxido de carbono de calidad estándar en botellas o bloques de botellas. Grandes cantidades de monóxido de carbono para diferentes procesos en la industria química se suministran directamente vía trailers.