
El hidrógeno es el gas más ligero de todos. Su producción se obtiene principalmente a través del proceso catalítico del vapor y de la electrólisis del agua en medio alcalino. Gracias a sus propiedades físicas y químicas, el hidrógeno se emplea en un gran número de propósitos industriales: combustible para ciertas aplicaciones especiales, atmósfera protectora para tratamientos térmicos, industria alimentaría y en la industria electrónica. Debido a su alta conductividad térmica, también es apropiado como refrigerante para generadores de energía.
Más de dos tercias partes del hidrógeno producido en el mundo es utilizado por la industria química, para la síntesis del amoníaco y metanol. La industria química también hace uso de numerosas técnicas de hidrogenación algunas veces referidas como hidrofining o hidrotreating.
Últimamente, el hidrógeno ha sido también considerado como una futura fuente de energía alternativa.