
El oxígeno para uso medicinal, es suministrado por Messer para la aplicación en la terapia de respiración asistida y, junto con el protóxido de nitrógeno, la anestesia.
El nitrógeno líquido, que tiene un punto de ebullición de -196 ºC, aporta frío. Se utiliza
principalmente en la crioterapia y la criocirugía. El frío proporcionado por el nitrógeno resulta también ideal para almacenar materiales biológicos como válvulas aórticas, productos sanguíneos, esperma y médula ósea.
El helio, que se emplea para refrigerar los imanes de los tomógrafos de espín nuclear, se
transporta y almacena en tanques superaislados por vacío a causa de su bajo punto de ebullición (-269 ºC).
El aire para respiración es muy importante para la respiración asistida y la anestesia por inhalación.
El protóxido de nitrógeno (gas hilarante), mezclado con el oxígeno o el aire es muy importante en la analgesia, la inducción de la anestesia y la anestesia combinada.
El dióxido de carbono, en estado gas, se emplea principalmente en la cirugía mínimamente invasiva y para baños medicinales.
